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jueves, 19 de julio de 2018

Tiempo Caribe

Desayunos en el Caribe colombiano...


Arepa dulce, queso costeño, café negro.Galeras, Sucre.

Pava de ají, yuca, queso, suero y café negro.
Ovejas, Sucre.


Arepa e´huevo, bollo limpio, suero y café.
Montería, Córdoba. 
Tortilla con tomate y ají, bollo de coco, suero,
jugo de zapote.
Montería, Córdoba. 



Huevos con aliños, bollo limpio, queso,
suero, café.
Montería, Córdoba. 

 #Córdobamerobóelcorazón 
#Acentofusión

Caminar con los zapatos viejos y rotos, buscar la sombra, intentar bailar, pasar horas y horas intercambiando palabras, llamar al tuchinero y tomar tinto a orillas del Sinú, buscar una sopa de hueso, ajá, esperar la puesta del sol, saludar despacio, despedirse por etapas, volver, quedarse, volverse a despedir, regresar.  

domingo, 11 de octubre de 2015

Silencio vs. voz alta

Desayuno pan y aguapanela. Es más bien un pre-desayuno. 
Qué decir hacia afuera cuando uno siente que cualquier palabra que se pronuncie en voz alta puede ser usada en su contra. A veces, muchas, es mejor guardar silencio. Días de silencio, y sin embargo he pronunciado varias palabras que me han complicado. Muchas veces me hago preguntas en voz alta, preguntas sobre cosas que voy sintiendo o pensando, asuntos que reflexiono sobre mi relación con los otros, sobre mi manera de comportarme, de sentir, de hacer; y en ocasiones, muy contadas, me hago esas preguntas en compañía de una o dos personas muy cercanas en mi vida. Pero a veces esas preguntas pueden traer una oleada de situaciones que no veía venir. 

Qué decir y qué silenciar, es un tema que pienso desde hace mucho tiempo. Qué cuestiones es mejor poner en diálogo, en debate incluso, y cuáles es mejor rumiar para adentro o incluso mejor no tocar, sino dejar pasar, no alimentar. Es difícil hacer esa distinción. Creo que es difícil entender incluso este texto. Estas son palabras que he soltado como palomas que estaban represadas en un caja y a las que se les han abierto las puertas, salen todas disparadas sin orden, sin rumbo, en un estallido de plumas y aleteos que no permiten distinguir bien de qué se trata. Bueno, muchas veces así es la vida, un estallido de cosas que no logras reconocer sino hasta que ha pasado el alboroto. 

sábado, 13 de junio de 2015

¿Para qué?

Desayuno aguapanela con jengibre.
Creí que hablaba abiertamente en este lugar. Pensé que mis palabras eran diáfanas, que dejaban ver claramente lo que soy, lo que me pasa adentro. Estaba equivocada, siempre voy dando vueltas, rodeos, hablando de otros temas, dando giros, poniendo otros ejemplos, alguna cita que logre ilustrar algo. No consigo hablar de frente, directamente, no sé hacerlo. 

Tal vez alguien logre hacerse ideas de lo que soy, de quién soy, de qué pienso y cómo vivo mis días con estas palabras que lanzo aquí, tal vez. ¿Qué importa? Qué sentido tiene hacer lo que hago, escribir estas palabras. Qué sentido tiene seguir haciendo las cosas que aprendí a hacer e intentar otras, unas nuevas. 

Los músculos de mi cuerpo están tensos, mi mandíbula se aprieta últimamente, ahora soy consiente de eso. Mi estómago se estremece y luego se revuelve y mis pensamientos van rápidos, como un boletín informativo de Colombia que solo deja un reguero de malas noticias y poca esperanza. 

domingo, 15 de febrero de 2015

Palabras

Pensaba por estos días en las palabras y las horas, en la forma en la que se relacionan las palabras y el tiempo, y en cómo existen palabras de acuerdo con el día, la estación, la temporada. 

Por ejemplo las palabras de la noche son diferentes a las de la mañana, estas últimas surgen fáciles, fluidas, frescas, como traídas por el viento del amanecer. En cambio las palabras de la noche pueden ser profundas, interiores, misteriosas, a veces incluso clandestinas, palabras que no pueden repetirse a viva voz con el sol de la mañana.

Asimismo pienso que hay palabras para el verano, para el mar y para los días de lluvia, palabras para la familia y palabras que se reservan para decirlas solo con la voz de adentro.  Creo que mis preferidas son dos: las palabras que llegan con el impulso del sol y las palabras que surgen sólo en las noches estrelladas. Por estos días también me llegan palabras de las tres de la mañana, son vertiginosas, rápidas, como peces en su recorrido migratorio.